ENTREVISTA: Lacombe ilustra un nuevo viaje a los misterios de la tradición oral nipona

Benjamin Lacombe, dibujante e ilustrador, presenta su nuevo libro ‘Espíritus y criaturas de Japón’, basado en los relatos breves de Lafcadio Hearn.

 

 

¿Por qué ilustrar una nueva antología de cuentos de Lafcadio Hearn?
Este libro es la continuación del que publiqué el año pasado,’Historias de fantasmas de Japón’, que se centraba en los Yokai, los fantasmas y los espectros. Mientras que este se trata de las criaturas, los espíritus y, en general, de la relación tan especial que los japoneses tienen con la naturaleza.

 

¿Qué simboliza la naturaleza en el folclore japonés?
En el folclore japonés, la naturaleza, los animales y los seres son muy relevantes. Además, su relación con la propia palabra ‘naturaleza’ es muy distinta a la nuestra. Para nosotros la palabra ‘naturaleza’ significa todo y nada y la usamos al mismo tiempo para hablar de los seres vivos, pero también de un comportamiento o elemento natural. Para ellos la palabra Shizen engloba el conjunto de todos los seres y cosas, lo que muestra claramente esta filosofía oriental tan única, que vincula a todos los seres y las cosas y a la fauna y la flora. Y es esta relación, que se da en Japón y que podemos encontrar en toda esta historia, la que nos traslada Lafcadio Hearn en sus relatos.

 

¿Qué técnicas artísticas se han usado en esta obra?
Este libro contiene diversas técnicas, que se adaptan según los relatos y la emoción que quiero hacer sentir al lector. Los cuentos muy acuáticos, como el del Kappa o el del Samebito, el hombre-tiburón, podían realizarse en aguada u óleo, con una técnica muy diluida. Mientras que otros requerían el uso de lápices o acuarela. También podemos encontrar otros cuentos mucho más gráficos, qué… De hecho, cada una de estas técnicas está al servicio de la historia, para poder contarla con mayor precisión posible mediante los materiales. Y los propios colores acompañan a estos cambios, ya que el primer tomo giraba en torno a los tonos azules y magenta, que son los colores de la noche y del tránsito, mientras que aquí toman el protagonismo los colores de los elementos naturales. El verde y también un naranja oxidado que se encuentra en el mundo natural y además tiene una gran presencia en Japón.

 

¿Cuál es tu vínculo personal con Japón?
A mí me une una relación muy personal a esta mitología y a esta cultura. La cultura japonesa forma parte de la generación que nació en los años ochenta, que se crio con el anime japonés, con los primeros mangas que se publicaron. Y me interesaban mucho los elementos más cautivadores. Precisamente toda esta mitología del folclore local, que se puede observar en las películas como las de Miyazaki o en mangas como Chiharu Misaki. El hecho de que esta es realmente toda una cultura y una forma de reflexionar sobre el mundo y la vida que es muy diferente a la nuestra. Y en última instancia, todos estos seres inventados mejoran nuestra forma de ver, comprender y aprehender el mundo.