GOURMET: Mallorca reinventa las rosquillas de San Isidro junto a Nacho Caja

La pastelería Mallorca vuelve a rendir homenaje a Madrid con una propuesta que une gastronomía y arte contemporáneo. Con motivo de San Isidro, la firma lanza una edición limitada de sus icónicas rosquillas en colaboración con el tatuador Nacho Caja, reinterpretando la tradición castiza desde una nueva mirada visual.
Inspirada en la obra La pradera de San Isidro de Francisco de Goya, la ilustración creada por Caja traslada el imaginario madrileño a un lenguaje artístico actual. El resultado: una escena íntima y minimalista protagonizada por dos chulapos en un instante de calma, concebida no solo como diseño, sino como un objeto para conservar.
Dentro de esta caja especial se encuentran las recetas más emblemáticas de la casa: las rosquillas tontas, listas y de Santa Clara, junto a las tradicionales rosquillas de Alcalá. Todas elaboradas en el obrador artesanal de Mallorca siguiendo un recetario familiar con casi un siglo de historia, donde el respeto por la tradición sigue siendo el eje central.
Disponible en distintos formatos —desde piezas individuales hasta cajas surtidas—, esta edición limitada está pensada tanto para disfrutar como para regalar. Más allá del producto, la colaboración representa un diálogo entre pasado y presente, donde la identidad cultural madrileña se expresa a través del sabor y el arte.
En una ciudad que vive en constante evolución, propuestas como esta demuestran que la tradición no es estática: se transforma, se reinterpreta y sigue viva en cada detalle