OCIO: El primer Scream Park de Madrid donde vivir una auténtica pesadilla este Halloween
Cinco experiencias de terror, una experiencia extrema, cinco espectáculos en directo y personajes que interactúan con el público convierten Screamfield, en Mejorada del Campo, en una nueva propuesta para los amantes de Halloween. Visitamos el parque para recorrer sus diferentes universos y descubrir por qué Cabaret L’Infern se convirtió en nuestro favorito de la noche.
Halloween es una de las épocas más esperadas por los aficionados al terror, y Madrid cuenta este año con una nueva propuesta para quienes buscan algo más que un pasaje convencional. Screamfield llega a Mejorada del Campo con un concepto que combina historias de terror, escenarios tematizados, actores caracterizados y espectáculos en directo para convertir la visita en una experiencia inmersiva.
El proyecto cuenta con una inversión superior a los 500.000 euros, un equipo de 70 actores y capacidad para 1.200 personas. Una apuesta ambiciosa que busca hacerse un hueco entre los planes imprescindibles de la temporada y ofrecer una alternativa para quienes disfrutan de las emociones fuertes.
Durante nuestra visita pudimos descubrir diferentes universos, cada uno con su propia historia y ambientación. Pero hay algo que hace que la experiencia no se limite a entrar en una atracción y salir de ella: los personajes también recorren las calles del recinto, se acercan a los visitantes e interactúan con ellos, manteniendo vivo el ambiente de terror durante toda la jornada.
Los encuentros inesperados y los impactos dentro de las experiencias ayudan a mantener la tensión y hacen que nunca resulte conveniente bajar la guardia. A ello se suman cinco espectáculos en directo que completan una propuesta pensada para disfrutar con tiempo y aprovechar las distintas posibilidades del parque.
The Farm of Death Hollow: una granja donde los humanos son la presa
En 1899, un incendio destruyó una granja, pero las historias que rodean aquel lugar aseguran que las llamas no consiguieron acabar con todo lo que habitaba en él. Desde entonces, sus campos esconden una amenaza que despierta cuando cae la noche.
The Farm of Death Hollow nos traslada a un entorno rural siniestro en el que los animales se apoderan del lugar y los visitantes pasan a ocupar una posición poco deseable: la de convertirse en la presa.
La propuesta juega con la inquietud de adentrarse en un espacio en el que algo parece acechar desde cualquier rincón. La historia aporta un trasfondo propio al recorrido y convierte la granja en un escenario en el que conviene estar pendiente de lo que sucede alrededor.
Una experiencia para quienes disfrutan del terror ambientado en lugares aparentemente cotidianos que, al caer la noche, se transforman en territorios amenazantes.
Orfanato Saint Judas: los secretos de una infancia rota
El universo de Saint Judas gira en torno a los niños que el señor Blackwood enviaba a formarse para convertirse en ciudadanos obedientes. Sin embargo, algunos no podían adaptarse a sus normas y dejaron de ser alumnos. Fue entonces cuando el orfanato dejó de ser lo que parecía.
Los rumores hablan de hermanas que todavía recorren sus instalaciones en busca de nuevos niños a los que acoger. Una historia que transforma un espacio asociado al cuidado y la protección en un escenario inquietante.
Orfanato Saint Judas se apoya en uno de los recursos más perturbadores del género: convertir un lugar relacionado con la infancia en una fuente de desconfianza. Su relato añade profundidad a la experiencia y plantea un entorno en el que las apariencias no siempre son lo que parecen.
Cabaret L’Infern: nuestro favorito de la noche
Si tenemos que quedarnos con una de las experiencias de nuestra visita, esa es Cabaret L’Infern. Fue nuestro favorito de la noche gracias a su carácter gamberro y a una personalidad que lo diferencia del resto de propuestas.
Este cabaret nos introduce en un mundo de humo, terciopelo rojo, excesos y secretos. Un lugar al que la gente acudía para olvidarse de sus preocupaciones y entregarse a noches de bohemia y desenfreno, hasta que una de ellas terminó de una manera que nadie esperaba.
La historia sirve de punto de partida para una experiencia con una identidad propia, que se aleja de los escenarios más clásicos del terror. Su ambiente decadente y provocador aporta variedad al recorrido y juega con una combinación de espectáculo, misterio y diversión.
Precisamente ese tono más descarado fue lo que hizo que destacara para nosotros. Cabaret L’Infern tiene personalidad y consigue ofrecer una experiencia diferente dentro del conjunto. Si buscas una propuesta con un punto gamberro y una ambientación singular, es una de las que recomendamos especialmente.
Cementerio Ravenhill: un pacto que condenó a los muertos
En Ravenhill hubo una época en la que las muertes se sucedían hasta convertir el cementerio en un lugar maldito. Bajo una luna de sangre, sus habitantes quedaron atrapados entre la vida y la muerte, condenados a permanecer en un territorio del que ya no podían escapar.
Sobre ellos gobierna el Rey de los Muertos, una presencia que hizo un pacto con un demonio para regresar y vengarse. Pero aquel acuerdo tenía un precio y, desde entonces, espera a alguien vivo e inocente.
Cementerio Ravenhill recupera elementos reconocibles del terror sobrenatural: maldiciones, almas atrapadas y pactos que nunca deberían haberse celebrado. Su historia construye un universo en el que la muerte no representa necesariamente el final y en el que los visitantes se adentran en un lugar marcado por una presencia oscura.
La experiencia se presenta como un haunted game, un formato que incorpora el componente de juego a la ambientación de terror y amplía las posibilidades más allá del recorrido convencional por una casa encantada.
El Gran Cinema: arreglar el proyector mientras te persiguen los asesinos
El doctor Whitemore quería ir más allá de capturar recuerdos. Sus investigaciones le llevaron a construir una máquina capaz de registrar el movimiento y devolverlo a la vida. Sin embargo, había un detalle que nadie parecía haber tenido en cuenta: cuando el mecanismo deja de funcionar, necesita recuperar aquello que le proporciona energía.
Y todo lo que se mueve a su alrededor puede acabar formando parte de ella.
El Gran Cinema fue otra de las experiencias que realizamos durante nuestra visita, y su planteamiento introduce una dinámica diferente dentro del parque. Aquí no basta con avanzar por un escenario y esperar al siguiente sobresalto: el visitante debe intentar arreglar el proyector mientras los asesinos lo persiguen.
Esta combinación de misión y persecución añade un componente de presión al recorrido. Tener un objetivo que cumplir mientras hay amenazas alrededor cambia la manera de afrontar la experiencia y obliga a estar pendiente tanto de la tarea como de lo que sucede a nuestro alrededor.
Su temática cinematográfica encaja con la historia del doctor Whitemore y convierte el proyector en el centro de una pesadilla en la que la ficción deja de ser un lugar seguro.
El Gran Cinema aporta así variedad a las propuestas de Screamfield, especialmente para quienes disfrutan de las experiencias en las que, además de enfrentarse al miedo, hay que intentar resolver una misión.
Timothee Boutique: Extrema Costura, la propuesta más extrema
Además de las cinco experiencias principales, Screamfield cuenta con Timothee Boutique: Extrema Costura, una propuesta adicional dirigida exclusivamente a mayores de 18 años.
En el taller de Monsieur Timothee, todo parece comenzar con tareas habituales de confección: preparar los materiales, limpiar, medir, marcar patrones, cortar y coser. Sin embargo, una vez dentro, el trabajo adquiere un significado mucho más siniestro. La moda puede ser cruel, especialmente para las piezas que confecciona Timothee.
La organización presenta esta experiencia como la alternativa más extrema del parque, destinada a quienes buscan un nivel de intensidad superior.
En nuestro caso, no realizamos Timothee Boutique, por lo que no podemos ofrecer una valoración personal de su desarrollo ni de su nivel de intensidad. No obstante, quienes busquen una experiencia adicional y cumplan el requisito de edad pueden consultar sus condiciones antes de organizar la visita.
Es importante tener en cuenta que se trata de una propuesta diferenciada de las cinco experiencias principales, no de una sexta atracción dentro de ese grupo.
Los actores y los espectáculos: el terror continúa fuera de las atracciones
Uno de los aspectos que más destacamos de Screamfield es que la experiencia no termina cuando se sale de una de sus casas. Los personajes también recorren las calles e interactúan con el público, contribuyendo a mantener la ambientación y generando encuentros inesperados durante los desplazamientos.
Esta interacción con los actores es uno de los puntos fuertes de la visita. Sus apariciones y la cercanía con los visitantes aportan dinamismo al conjunto, mientras que los impactos dentro de las experiencias ayudan a mantener la tensión.
La producción también presta atención a la caracterización. Según la información facilitada por la organización, parte de las máscaras y prótesis utilizadas por el elenco se han fabricado y personalizado en talleres especializados de Los Ángeles y Reino Unido. Este trabajo contribuye a dar identidad visual a las criaturas y personajes que habitan el parque.
A todo ello se suman los cinco espectáculos en directo, que amplían la oferta y permiten disfrutar de la programación más allá de las experiencias de terror. Nuestra recomendación es consultar los horarios al llegar y organizar la visita para intentar aprovechar la jornada al máximo.
La combinación de escenarios, interpretación, caracterización, interacción y shows es lo que permite que Screamfield ofrezca algo más amplio que un recorrido por diferentes pasajes.
¿Merece la pena visitar Screamfield este Halloween?
Nuestra visita a Screamfield nos deja una propuesta interesante para quienes buscan un plan diferente en Madrid durante Halloween. Sus cinco experiencias principales presentan universos variados, desde una granja siniestra hasta un orfanato inquietante, pasando por un cabaret decadente, un cementerio maldito y una historia en la que el cine se convierte en una amenaza.
La interacción de los actores con el público fuera de las atracciones es otro de los aspectos que valoramos positivamente, ya que ayuda a mantener el ambiente durante toda la visita. Los espectáculos en directo completan la propuesta y hacen recomendable consultar la programación para aprovechar el tiempo en el recinto.
Si tuviéramos que elegir una experiencia, nos quedaríamos con Cabaret L’Infern, nuestra favorita por su carácter gamberro y su personalidad. El Gran Cinema también formó parte de nuestro recorrido, con una dinámica que combina una misión con la persecución de los asesinos. Por su parte, Timothee Boutique queda pendiente para otra ocasión, al no haberla realizado.
Para quienes quieran aprovechar al máximo la jornada, recomendamos valorar la entrada VIP y consultar previamente qué ventajas incluye para la fecha elegida, ya que puede ofrecer una forma más completa de organizar la visita.
Screamfield es una opción a tener en cuenta para quienes disfrutan del terror en vivo y quieren compartir una experiencia diferente con amigos o en pareja. Su variedad de propuestas permite cambiar de ambiente a lo largo de la jornada y descubrir distintas formas de acercarse al miedo.
Si buscas un plan de Halloween en Madrid que combine terror, personajes, espectáculos y experiencias inmersivas, Screamfield merece un hueco en tu agenda.
Más información, fechas y entradas en la web oficial de Screamfield.
