CRÍTICA: ‘El jefe’, una obra melancómica con buen sabor a chocolate

 

 

“Tras el éxito cosechado con el espectáculo ‘Espinete no existe’, Eduardo Aldán llega de nuevo a las tablas con la obra ‘El jefe’, una pieza llena de humor y melancolía donde terminamos con buen sabor de boca”.

 

Eduardo Aldán (Vizcaya) autor de numerosos éxitos en Madrid, ha comenzado este febrero del 2019 apostando por un cambio en la cartelera. Abandona “Espinete no existe” tras más de 10 años en la Gran Vía por su nueva apuesta: “El jefe”, de la que es autor, director y protagonista.

‘El jefe’ nos plantea una pregunta con la que el espectador conectará rápidamente: ¿Le dirías a tu jefe lo que piensas de él si no pudiera despedirte? Y es que, a menudo, sería liberador decir lo que pensamos a alguien; aunque sea a nuestro propio jefe.  

Eduardo Aldán encarna al protagonista de esta historia: un exitoso dueño de un negocio familiar que, gracias a su sacrificio y a su ritmo desenfrenado de trabajo, perdura vendiendo chocolate. Durante la obra, se ve obligado a compartir las últimas horas del año con su empleado, (Israel Criado) al que acaba de despedir. Todo sería menos incómodo si no fuera porque se han quedado encerrados en su despacho. Esta espera es una de las claves de humor en las que se apoya la obra, que sumada a la dispar personalidad de cada uno de los personajes, la risa está asegurada.

Eduardo Aldán escribe, dirige y actúa como el jefe en esta especial partitura, con el acompañamiento de un maravilloso Israel Criado que encarna al entrañable empleado. Juntos hacen un tándem muy enérgico que consigue dinamizar el espectáculo de una manera agradable y muy cómica. Llevan mucho tiempo trabajado en otros proyectos conjuntamente, pues se les aprecia una gran complicidad sobre el escenario. El texto es fresco, cómico a la par que melancólico, en la línea de otras piezas del autor. Dirige al espectador hacia sus recuerdos y conecta rápidamente con estos para poder dejar un poquito de luz en cada uno. El ritmo de la obra es ágil y demuestra la capacidad de ambos actores en la comedia.

No debemos olvidar la participación de Dolly (Juanfra Becerra) en este espectáculo, que será la secretaria de Eduardo durante toda la obra. Ella se encargará de desbaratar algunos planes del protagonista, o quizás de salvarlos, según se mire. Dolly ya ha trabajado en anteriores espectáculos con esta compañía (Aldan Company), pues la recordamos de ‘Goodbye Dolly’. Eduardo realiza un guiño para volver a acercarnos este personaje al público.

Todo este despliegue de medios no sería posible, sin el trabajo de producción de Aldan Company, que coordina la maravillosa escenografía del equipo de Prodeimo, consiguiendo un toque de color rojo frente a tanto mobiliario impolutamente blanco. Este concepto está apoyado acertadamente por el vestuario y por una iluminación  (Nuria Elvira Ramírez) que acompaña a todo el espectáculo.

Desde Citeyoco os animamos a que os acerquéis al Teatro Arlequín todas las tardes de jueves a domingo durante los meses de Febrero y Marzo. Si os gustó “Espinete no existe” o si aún no habéis visto a Eduardo Aldán sobre el escenario (no es que aún no sea tarde, es que es tardísimo) podéis apostar por esta obra porque será un éxito seguro. Si aún no os hemos convencido subimos la apuesta: a la salida dan un chocolate ¡Cortesía del Jefe! ¿Te lo vas a perder?