ENTREVISTA: “El cliente es el dueño de la casa”: así se vive el Hotel Jazz Barcelona
En el centro de Barcelona, el Hotel Jazz se ha convertido en una opción sólida para quienes buscan comodidad, ubicación y cercanía. Hablamos con su director, Nayden Boykov, para entender qué lo hace especial.
¿Cómo definirías el Hotel Jazz en pocas palabras?
Nayden Boykov:
Es un hotel funcional, elegante y con un estilo muy propio. Aunque tiene 21 años, se mantiene muy bien gracias al mantenimiento constante. Tiene pequeños guiños al mundo del jazz, pero sin ser temático. Sobre todo, es un hotel con personalidad.
¿Qué lo diferencia de otros hoteles del centro de Barcelona?
N.B.:
La ubicación es clave. Estamos entre Plaza Catalunya y Plaza Universidad, con dos líneas de metro principales y conexión directa al aeropuerto. Eso facilita muchísimo la estancia.
Además, somos un hotel de tres estrellas con “alma”. No competimos como un cinco estrellas, pero sí en actitud, servicio y experiencia.
¿Cómo es el cliente que se aloja aquí?
N.B.:
Es bastante variado: familias, parejas, viajeros individuales, clientes de empresa… pero sobre todo cliente de ocio. Vienen de muchos países y cada vez buscan más optimizar su viaje: tiempo, dinero y comodidad.
¿Qué busca hoy ese viajero cuando elige Barcelona?
N.B.:
Después de la pandemia, la gente valora mucho más todo. Quiere calidad-precio, funcionalidad y aprovechar bien el tiempo.
Aquí ofrecemos eso: una ubicación que te permite moverte andando por casi toda la ciudad. Eso es un valor enorme.
¿Qué experiencia queréis que se lleve el huésped?
N.B.:
Que descanse bien y que se sienta bien tratado. Parece simple, pero es lo más importante.
Tenemos extras como la piscina o la música en vivo, que suman mucho, pero lo esencial es:
una buena habitación y un buen trato.
¿Cuáles son los imprescindibles dentro de una habitación?
N.B.:
Tres cosas: cama, aire acondicionado y baño. Eso no puede fallar.
Y luego añadiría un buen desayuno y un equipo que haga la estancia fácil.
La piscina en la azotea es bastante destacada…
N.B.:
Sí, y más siendo un hotel urbano de tres estrellas. Es un valor añadido importante, sobre todo en verano. Pero siempre digo lo mismo: es un extra, no la base.
¿Qué papel juega el equipo humano?
N.B.:
Total. Puedes tener el mejor hotel del mundo, pero si el trato falla, el cliente lo recordará.
Nosotros trabajamos con una idea muy clara:
el cliente es el dueño de la casa y nosotros trabajamos para él.
¿Cómo gestionáis los errores o incidencias?
N.B.:
Somos humanos, nos podemos equivocar. Lo importante es cómo respondemos.
Si gestionas bien un problema, puedes incluso fidelizar al cliente. Esa es la clave.
¿Qué recomendarías a alguien que visita Barcelona por primera vez?
N.B.:
Que venga con zapatillas cómodas y ganas de caminar. Desde el hotel puede recorrer casi toda la ciudad andando.
Y que se deje aconsejar por el equipo: damos recomendaciones muy prácticas para aprovechar el día.
¿Es una zona segura?
N.B.:
Barcelona, como cualquier gran ciudad europea, tiene sus riesgos. Pero aquí trabajamos mucho la seguridad y asesoramos constantemente a los clientes.
Es una prioridad absoluta para nosotros.
¿Cómo es la estancia perfecta en el Hotel Jazz?
N.B.:
Llegar, sentirte bien recibido, descansar en una buena habitación, desayunar tranquilo, recorrer la ciudad y terminar el día relajándote en la piscina o el rooftop.
¿Qué te gustaría que recordara un cliente al irse?
N.B.:
Sobre todo, a las personas. El hotel es importante, pero lo que realmente deja huella es el trato.
Queremos que recuerden que estuvieron cómodos, bien atendidos y en un ambiente cercano.
Para terminar… ¿qué define realmente al Hotel Jazz?
N.B.:
Funcionalidad, ubicación y un equipo que está siempre al servicio del cliente.
Pero si tuviera que resumirlo en una palabra:
alma.
