SERIE: ‘Asesinato en el norte’, encontrar dinero nunca fue tan peligroso

Encontrar una bolsa llena de dinero puede parecer un golpe de suerte. Pero cuando quien la encuentra lo ha perdido prácticamente todo, la suerte puede convertirse rápidamente en un problema. Esa es la situación que plantea ‘Ni por todo el oro del mundo’, primer episodio de la séptima temporada de ‘Asesinato en el norte’, y una historia que utiliza un botín de un atraco para hablar de necesidad, pérdida y segundas oportunidades.

Lo que más me ha interesado del capítulo no es únicamente descubrir quién está detrás del asesinato, sino observar cómo ese dinero va afectando a quienes se cruzan con él. Para Jan Steinert no representa simplemente una cantidad de dinero. Es la posibilidad de recuperar algo de la vida que perdió después de quedarse sin familia y arrastrar durante años su adicción al juego.

Y ahí está uno de los puntos que mejor funcionan del episodio: cuesta mirar a Steinert únicamente como sospechoso. Sus circunstancias hacen que entendamos por qué puede sentirse tentado por ese dinero y, al mismo tiempo, dejan abierta la duda sobre hasta dónde sería capaz de llegar para conservarlo.

El asesinato de otro hombre sin hogar introduce la parte criminal de la historia y amplía el número de personas que pueden estar relacionadas con lo ocurrido. La víctima tenía un carácter violento y había tenido un enfrentamiento con Kerstin pocos días antes, un detalle que añade otra perspectiva a lo sucedido.

Finn Kiesewetter y Lars Englen vuelven a demostrar que su relación sigue siendo uno de los elementos que mejor sostienen la serie. Finn se deja llevar por el instinto; Lars observa y analiza con mayor cautela. Son dos formas distintas de enfrentarse a una situación y precisamente por eso funcionan bien juntos.

Personalmente, uno de los momentos que más me ha gustado llega cuando Steinert es secuestrado. El episodio cambia entonces de rumbo y el interés pasa a estar también en descubrir dónde está y qué pretende quien lo ha llevado. Lo que parecía girar alrededor de un cadáver y un dinero robado adquiere una urgencia diferente.

También me parece interesante la manera en la que se retrata a las personas sin hogar. No son simplemente personajes que aparecen alrededor del crimen, sino que sus circunstancias forman parte de la historia. La falta de recursos, la soledad y las relaciones que construyen entre ellos ayudan a entender algunas de las decisiones que se toman.

La serie mantiene además esa combinación entre los espacios de Lübeck y las historias que se esconden detrás de ellos. La ciudad conserva su presencia sin necesidad de imponerse sobre los personajes.

Este comienzo también introduce cambios en la brigada. La llegada de nuevos miembros abre una etapa diferente para el equipo, mientras Finn y Lars continúan ocupando el centro de las historias.

Después de ver el episodio, la sensación que me queda es que el dinero es casi una excusa. Lo verdaderamente interesante es lo que provoca en personas que necesitan desesperadamente una oportunidad. ¿Puede una cantidad de dinero devolvernos aquello que hemos perdido? ¿Y cuánto estaríamos dispuestos a arriesgar para conseguirlo?

‘Ni por todo el oro del mundo’ encuentra ahí su mejor baza: en contar un crimen sin olvidarse de las personas que hay detrás de él.