CRÍTICA: ‘El secuestro’, una loca comedia llena de cruda realidad

TEXTO: FRAN NORTES, DIRECCIÓN: GABRIEL OLIVARES, AYUDANTE DE DIRECCIÓN: VENCI KOSTOV, ESCENOGRAFÍA Y ATREZZO: ELENA C.GALINDO, VESTUARIO: CLAUDIA ESTEBAN, ILUMINACIÓN: CARLOS ALZUETA, MÚSICA Y DISEÑO DE SONIDO: DAVID ÁVILA, IMAGEN GRÁFICA Y FOTOGRAFÍA: JAVIER BIOSCA, PRODUCCIÓN EJECUTIVA: AMIT CHATLANI MEDINA, GASPAR SORIA, ALBERTO GONZÁLEZ Y DAVID ÁVILA, PRODUCTOR:  AMIT CHATLANI MEDINA

 

ELENCO: JORGE ROELAS, FRAN NORTES, DIANA LÁZARO, LEO RIVERA Y CARLOS HEREDIA

 


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Detrás de un gran proyecto, tiene que haber, necesariamente, un gran guión. Y está claro que El secuestro lo tiene. Fran Nortes, quien nos demuestra ser polifacético, nos cuenta una genial historia que tiene como punto de partida una situación de lo más normal y, por desgracia, habitual en éstos tiempos. ¿Quién no ha sentido deseos alguna vez de coger por banda a uno de nuestros queridos políticos y expresarle en la intimidad de nuestro salón cual es nuestra situación y lo que ese buen señor podría hacer para solucionarlo? Solo que quizá la mordaza, las cuerdas y el saco en la cabeza es un detalle que habíamos dejado pasar. Paco, un carnicero de 50 años, ve cómo su trabajo de toda la vida va a desaparecer por la ambición de unos pocos, y sólo se le ocurre secuestrar al hijo del ministro para intentar evitarlo. Jorge Roelas interpreta a un maravilloso Paco, que con su torpeza y su determinación a pesar de saber a lo que se enfrenta, despierta nuestra ternura y nos conmueve.

Pero como todos nosotros, Paco también tiene familia. Su hermana, Montse, no es exactamente el tipo de mujer que se conforma con lo que le dicen, y si esa noche quiere ir a ver a su hermano, lo va a hacer. Diana Lázaro, quien una vez más demuestra tener un enorme talento para la comedia, nos trae a una divertidísima Montse terremoto, determinada a ayudar a su hermano como sea al mismo tiempo que mantiene a raya a su marido, Manolo, interpretado por Leo Rivera. El tratará de aportar algo de sentido común a la situación, pero como la situación no tiene nada de común, no se encuentra el sentido por ninguna parte…Lógico, ¿no? Carlos Heredia interpreta a ese ministro, ese político al que todos le diríamos cuatro cosas, pero nos mordemos la lengua. ¿Se la morderá nuestra peculiar familia?

Y en el medio de todo esto está Fran Nortes, el hijo del ministro, que lo único que quiere es que le dejen en paz y le desaten. Pero su sola presencia desencadena episodios de lo más divertidos.

Siempre es genial ver una obra con un guión fantástico. Y que los actores hagan un trabajo magnífico es una maravilla. Pero no podemos dejar de mencionar el inmenso trabajo de Fran Nortes, quien no solo ha conseguido un gran guión sino que también nos deja boquiabiertos con su trabajo en el escenario. ¡Bravo por los Artistas con mayúsculas!

Y una mención especial a todo el trabajo técnico,(iluminación, atrezzo, escenografía…), que con su buen hacer consiguen efectos geniales que nos meten de lleno en la historia y hacen que todo sea mucho más real.

En definitiva, nadie puede ni debe perderse ésta genialidad, porque en caso contrario… ¡van a quedarse sin saber qué se debe hacer cuando nos encontremos en una situación parecida! Y eso podría ser en cualquier momento.

 

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