CRÍTICA: ‘Tú no me vales’, el cabaret donde todos tienen su hueco

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La vida está llena de momentos en los que otros tienen que valorar lo que hacemos. Y eso puede ser con un sí…o con un no. Todos hemos vivido algún tipo de “NO”… o hemos sido causa de ellos. Para todos esos noes se ha creado un “Kabaret”, un lugar donde todo el que va tiene un hueco. Así es “Tú no me vales”, un espectáculo de varietés, lleno de música y arte, improvisación y comedia. Con el King Kong Kabaret como telón de fondo, el escenario se convierte en ese rincón que todos necesitamos, donde todo puede pasar y nada es lo que parece.

Nos guía en este pequeño viaje la maestra de ceremonias, interpretada por Esperanza Lemos. Dueña del local ha sufrido muchos desengaños que compartirá con el público en forma de divertidos gags, desde los que contará también una buena dosis de realidad sobre los que viven de trabajar en un escenario. Genial su desparpajo y naturalidad.

Al King Kong Kabaret acuden todo tipo de personas, y eso incluye a dos gemelos, interpretados por Miki Gee. Uno de ellos tiene talentos que muestra al público, el otro viene del pasado de nuestra maestra de ceremonias. Fantástica la dualidad interpretativa por parte del actor, además de la gran vis cómica que demuestra.

Estela Bercero interpreta a una persona acostumbrada a esos “no” constantes, por eso ha decidido ir al “Kabaret”, donde está segura de que le darán una oportunidad. Y si no se la dan, ella se encargará de pedirlo a cada rato, hasta que se la den. Constante y rubia, como atributos descriptivos de su personalidad, demuestra sus dotes cantoriles y su arte para la comedia.

Y como pasa en todo buen espectáculo, “Tú no me vales” cuenta con un técnico de luces y sonido, Migue Prieto. Un hombre que no se limita a llevar a cabo la parte técnica del show sino que insistirá en que, ya que una de las artistas parece no llegar, él podría ocupar su puesto… Aunque solo fuera una vez. Eso sí, no podemos olvidarnos de que aquí todo es posible y nada es lo que parece. Maravilloso su chorro de voz y la vuelta fantástica que sufre su personaje.

Y por si fuera poco, cada día cuentan con un invitado especial, que en este caso se trató del maravilloso cómico Juan Solo. Un hombre de apariencia tranquila que oculta una gran habilidad dialéctica y para la comedia, que además nos contó otra faceta de su vida: la de escritor de novela policíaca. Con un hilarante monólogo hizo las delicias del público.

Un show en el que el público se sentirá dentro del Kabaret, que compartirá las confidencias de su maestra de ceremonias y que reirá con todas sus ocurrencias. Con textos de Agustín Jimenez, se trata de un espectáculo imperdible.

 

 

 

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