CRÍTICA: ‘La habitación de Verónica’, un thriller teatral que no deja indiferente

 

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Un título sugerente que nos anticipa que lo que estamos a punto de ver seguramente no va a tratarse de una comedia. Una escenografía que nos espera ahí arriba, en el espacio escénico, que nos transporta a lo que parece una habitación antigua. Una música que empieza a sonar, y de pronto nos encontramos en 1973, donde una pareja de mediana edad ha llevado a otra pareja de jovencitos. El asombroso parecido de Susan con la difunta chiquilla Verónica les ha hecho pedirle un curioso favor: que se haga pasar por ella durante unos minutos, lo suficiente para que la hermana, que está a punto de morir y no acepta que Verónica falleció, pueda verla por última vez. Con un guión de Ira Levin, autor de La semilla del Diablo o Trampa Mortal, traducido y dirigido por el gran Ricard Reguant, La habitación de Verónica llega por primera vez a España de la mano de El atiquito Producciones y Bishow Producciones.

No hay duda de que se trata de un género con poca tradición en las carteleras actuales de nuestro país, pero también aseguramos que se trata de algo que llama la atención, un estilo alternativo que complementa el resto de opciones teatrales que nos ofrece el mercado y que, realmente, el espectador agradece. Un proyecto de esos en los que las tramas del guión te mantienen pegado al asiento, de los que cuando parece que todo se ha resuelto, aún nos aguarda una sorpresa. Pero sobre todo, de esos en los que todos los elementos están perfectamente entrelazados y perfeccionados para conseguir que no nos olvidemos de lo que hemos visto.

Una escenografía fantástica, diseñada por Carlos Abad, un diseño de luces y de sonido excelente, pero sobre todo, un impecable trabajo interpretativo por parte de sus actores

 

Antonio Albella es El hombre. Un afable jardinero que vive pendiente de su mujer. Bonachón, incapaz de matar una mosca y que recuerda con cariño a Verónica y a toda su familia. Fantástico trabajo que nos trae un personaje cambiante, que puede resultar incluso temperamental en algunos momentos. Sin duda un personaje complejo que defiende muy acertadamente. ¡Enhorabuena!

 

Lara Dibildos es La mujer. Empleada de la casa, dulce y amable, confía en que Susan aceptará hacerse pasar por Verónica, pensando únicamente en el bien que va a proporcionarle a la hermana. Tenemos que destacar el gran trabajo de la actriz ya que encarnar un personaje así requiere mucha profesionalidad y buen hacer. Un personaje capaz de desdoblarse por completo, de reproducir cambios corporales, vocales e interpretativos de esta manera es algo que debe valorarse. No podemos contaros nada, descubriréis de qué hablamos cuando disfrutéis de su trabajo en directo. Nosotros desde aquí sólo podemos decir ¡Bravo!

 

Lucía Gil es La chica, Susan. Mientras estaba en una cafetería ha recibido una petición cuanto menos curiosa. Pero curiosa es ella también y pensando en el bien que le dicen que va a ocasionar, decide aceptar. Despierta, enérgica y vivaz, y algo adelantada a su tiempo, decide transportarse a ese 1935 y encarnar el papel que le piden de la mejor manera posible. Muy buen trabajo lleno de fuerza y verdad, un registro que no conocíamos de la actriz y que sin duda nos ha sorprendido para bien. Esperamos que haya muchos más de éstos, ¡no nos los perderemos!

 

Y Javier Pascual es El muchacho, Larry. Un chico que no muestra sus sentimientos debido a un trauma infantil, pero que de alguna manera muestra su aprecio por Susan. La ha acompañado a esa casa, aunque no las tiene todas consigo. Afable pero con carácter, se adapta a la decisión que quiera tomar la chica. Con una presencia escénica fantástica, nos trae un personaje que, aunque pudiera no parecerlo a simple vista, tiene muchos matices y aporta información de la buena cuando se trata de este tipo de proyectos: de la que parece banal y al final descubres que no lo era tanto. Sin duda, un genial trabajo, y de igual manera, esperamos poder descubrir mucho más de este actor.

 

Un thriller con mayúsculas, un guión espectacularmente inesperado, una propuesta artística inmejorable. En resumen, una obra de arte subida a un escenario de esas que si te pierdes, sentirás haberlo hecho cuando los demás te cuenten sus impresiones. Así que, ¿a qué esperas? ¡Disfruta del evento de la temporada!

 

 

 Datos de interés

  • Lugar: Teatro Reina Victoria (Carrera de S. Jerónimo, 24, Madrid)
  • Fechas: Hasta el 12 de noviembre.
  • Venta de entradas: Web, Entradas.com y taquilla

 

 

 

 

 

 

 

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