LIBROS: ¿Hasta donde llegarías para salvar tu alma?

Una prometedora teniente en el momento más duro de su carrera, una mujer asesinada de forma violenta, un niño desaparecido y un sinfín de secretos inconfesables…

La carrera de la teniente Beatriz Manubens es una de las más prometedoras de la UCO, sin embargo, la muerte accidental de un menor durante un tiroteo hace que se sienta incapaz de volver a empuñar un arma. Completamente abatida regresa a Albacete, su tierra natal, para esconderse del mundo.

Juan Cebreros, brigada de la Guardia Civil en Riópar encuentra el cadáver de una mujer que presenta grandes signos de violencia en el nacimiento del río Mundo. Anabel Ramos, la víctima, se perfila como una completa desconocida para los lugareños. De ella solo se sabe que vivía en una casa rural con Adrián, su hijo, un niño de seis años al que parece haberse tragado la tierra.

La desaparición de Adrián se convierte de inmediato en noticia y es portada de todos los medios de comunicación y todo el mundo coopera para encontrarlo lo antes posible. Consternada, la teniente Manubens descubre que la mujer asesinada fue una de sus mejores amigas de la adolescencia. En una carrera contrarreloj intentará hacer lo posible por encontrar al pequeño con vida, mientras lucha contra sus propios demonios.

Toni Aparicio construye un thriller trepidante, donde el horror no está reñido con la esperanza. La mala semilla es una novela vibrante que golpea y sacude, una muestra de la barbarie humana y a la vez de su capacidad de resiliencia capaz de recuperar la esencia de las buenas personas.

Toni Aparicio presenta su tercera novela tras el éxito cosechado con las dos anteriores: El secreto de Elisa Lecrerc y Buenaventura.
La novela tiene bastantes virtudes : Poca paja (el crimen se produce tras las primeras páginas y se entra de inmediato en materia), un desarrollo que elude dignamente los tiempos muertos, unos secundarios atractivos que no nos dejaran parar de leer ni una sola página de la novela hasta devorarla por completo ; y una resolución satisfactoria en la que, aunque la identidad del asesino no sea imprevisible, al menos sí se siembran dudas sobre ella muy hábilmente.
¿Cual es el problema por tanto de este libro? El más frustrante de todos : Su protagonista. Un Fórmula 1 puede tener un gran motor, un excelente diseño y unos mecánicos maravillosos, pero si el piloto no da la talla, la carrera puede perderse. “La mala semilla” no llega a tanto, sigue siendo una novela entretenida con la que he pasado un buen rato, pero ¡cuánto habría mejorado con un buen detective! . Estoy dispuesta a darles otra oportunidad porque la lectura de ha sido entretenida, pero no puedo evitar imaginar la obra maestra que habría sido de haber contado como piloto con un Holmes, un Poirot, un Queen o un Wolfe.