GOURMET: Las mejores patatas fritas de calidad

Hoy os queremos hablar de una de esas pequeñas pero grandes empresas familiares,que merecen la pena destacar y recomendar. 

En Patatas Fritas Marisa utilizan la calidad de lo natural para la elaboración de todos productos.

 

 

Patatas seleccionadas, Aceite de Oliva o de Girasol de 1a Calidad, y Sal, tres ingredientes naturales sin conservantes, ni colorantes que combinados con la experiencia, hacen de Patatas Marisa un producto apto para los paladares gourmet. 

Entre todas las variedades de su producto estrella encontramos: patatas fritas con aceite de oliva, Patatas fritas con aceite de girasol como la patata «cachelo» aderezada con pimentón de la vera, y una pizca de cayena, y patata “a las finas hierbas” con orégano, romero, tomillo… y ¡nada más!. Todas ellas fabricadas sin aditivos ni conservantes.

Además también disponen de otros exquisitos productos como: sales gourmet (escama se sal blanca, escama de sal negra, escama de sal con pimentón, escama de sal con limón, flor de sal con boletus y sal rosa del himalaya), deliciosas cortezas (tiras de jamón y panceta en adobo), y su cebolla frita

Todos estos productos están disponibles en su tienda online, dentro de su página web (click aquí) y en los mercados de la cámara agraria (Situada en la Casa de Campo), que reanuda su actividad este próximo sábado de 9 a 15:00h) y mercado de productores de Madrid (situado en el Matadero de Madrid), que reanudará su próxima edición en Septiembre.

También puedes adquirir sus productos en los supermercados Alcampo, Symply y Centros comerciales Carrefour. 

Historia de la empresa Patatas Marisa es una empresa familiar fundada por Iraido Rodríguez y Emilia Santana en el año 1964. 

Los comienzos no fueron fáciles….comenzaron en una churrería alquilada en el paseo de Extremadura con solo 20 metros cuadrados, Iraido y Emilia cambiaron los churros por las patatas fritas. 

Todo se hacía a mano. Iraido freia las patatas en una pequeña freidora, cortaba las patatas una a una con ayuda de un cortadora manual, mientras que Emilia llenaba las bolsas de patatas a mano, para luego ir de tienda en tienda vendiéndolas. Trabajaban los 7 días de la semana, no había días de descanso ni vacaciones….y el lema del trabajo era “lo que no hace el dia, lo hace la noche”. 

Al esfuerzo y el trabajo bien hecho, se unia la pasión que Iraido y Emilia ponían en la fabricación de sus patatas fritas, utilizando siempre patatas y aceites de primera calidad, que daba su fruto con sus exquisitas patatas fritas que enseguida empezaron a tener reconocido nombre ,cada vez vendían mas patatas en su tienda y mercados de Madrid. 

La empresa comenzó a crecer y a ser un referente de calidad dentro del sector y en la Comunidad de Madrid, así que, necesitaron ampliar, y lo hicieron, en Villanueva del Pardillo, donde llevamos la friolera de 25 años, fabricando patatas fritas, con la ilusión y energía con la que comenzaron Iraido y Emilia, adaptándonos a los nuevos tiempos, manteniendo la calidad en la buena materia prima, y en los ingredientes, consiguiendo aunar pasado y presente, para seguir ofreciendo una elaboración artesanal de calidad, que hace sea la clave para que esta empresa familiar siga en el mercado después de casi 50 años. 

Nunca hemos olvidado nuestros humildes orígenes. De hecho, los hemos sabido integrar para fomentar un espíritu de buena convivencia en el trabajo y unos valores empresariales, todo ello vinculado a una apuesta permanente por las últimas tendencias y productos de Alimentación, cuidando siempre la calidad de nuestras materias primas. 

El fruto de la tradición, experiencia y modernidad, con nombre propio: PATATAS FRITAS MARISA Hay una pregunta que nos suelen hacer y es: ¿De dónde viene el nombre de MARISA? 

A los pocos meses de adquirir la pequeña churrería , Iraido y Emilia, trabajaban muy duro, de sol a sol y al fabricarse todo manualmente necesitaban todas las horas del dia, e incluso alguna de la noche. 

Emilia, una mujer muy trabajadora, siempre al lado de su marido…. se quedó embarazada. 

Una tarde, de las pocas que tenían de paseo, en el Retiro de Madrid, se encontraron una esclava de plata, con un nombre, MARISA. 

Iraido muy contento le dijo a Emilia: 

Ya sé que nombre voy a poner a la churrería… MARISA,y si el bebé que va a nacer es niña, se llamará MARISA. 

Y asi fue, nació una niña que hoy en dia se llama MARISA y la pequeña churrería se convirtió en la marca de la Empresa Familiar, MARISA.