ELECTRÓNICA: ‘The G-Lab KEYZ ELITE 400 GW’, mucho más que un teclado gaming

Hay productos que llegan a nuestra mesa de trabajo y pasan desapercibidos. Funcionan, cumplen su cometido y poco más. Y después están aquellos que, cuanto más utilizamos, más sentido empiezan a tener. El KEYZ ELITE 400 GW de The G-Lab pertenece a este segundo grupo.

En Citeyoco estrenamos colaboración con The G-Lab, especialista francés en periféricos gaming, y lo hacemos con uno de los modelos más completos de su gama ELITE. Un teclado mecánico inalámbrico que, sobre el papel, reúne prácticamente todo lo que podemos pedir actualmente a un periférico de este tipo: switches mecánicos, conexión inalámbrica, Bluetooth, USB-C, RGB, macros, batería de larga duración, compatibilidad multiplataforma y posibilidad de personalización.

Pero una buena ficha técnica no convierte automáticamente un teclado en un buen teclado. Lo realmente interesante empieza cuando lo colocamos sobre el escritorio y dejamos de mirar sus especificaciones para empezar a utilizarlo.

Y es ahí donde el KEYZ ELITE 400 GW nos ha convencido.

 

Un teclado que encuentra su sitio

La primera decisión acertada de The G-Lab es apostar por un formato 96%.

Puede parecer un detalle menor, pero quienes utilizamos el ordenador tanto para trabajar como para jugar sabemos que encontrar el equilibrio entre tamaño y funcionalidad no siempre es sencillo.

Los teclados compactos tienen la ventaja de liberar espacio, algo especialmente interesante para jugar, pero muchas veces obligan a renunciar al bloque numérico. Por otro lado, los teclados completos ofrecen todas las teclas que podemos necesitar, aunque ocupan una superficie considerable.

El KEYZ ELITE 400 GW intenta quedarse con lo mejor de ambos mundos.

Mantiene el teclado numérico, pero reduce el espacio necesario respecto a una distribución tradicional. El resultado es un teclado que se siente completo sin convertirse en un elemento que domine todo el escritorio.

Y eso hace que funcione especialmente bien en un setup en el que conviven trabajo y ocio.

Podemos estar escribiendo, trabajando con documentos o realizando cualquier tarea cotidiana y, unos minutos después, estar jugando sin tener que cambiar de periférico.

Su diseño tampoco intenta llamar la atención a cualquier precio. Tiene ese carácter gaming que esperamos encontrar en un producto de la gama ELITE, pero sin caer en una estética excesivamente agresiva. El grabado lateral aporta además un detalle diferencial que contribuye a darle personalidad.

 

Lo importante empieza cuando pulsamos una tecla

En un teclado mecánico, la experiencia está inevitablemente ligada a los switches.

Aquí The G-Lab apuesta por interruptores lineales prelubricados, y es una elección que nos ha gustado.

La pulsación resulta suave y progresiva, sin un golpe táctil especialmente marcado. Es una sensación que funciona muy bien tanto para jugar como para escribir durante largos periodos.

Y hay algo que convierte esta experiencia en mucho más interesante: son hot-swappable.

Para quienes no estén familiarizados con este concepto, significa que podemos cambiar los switches sin necesidad de desmontar el teclado para realizar soldaduras. En otras palabras, podemos experimentar con diferentes tipos de interruptores y adaptar el teclado a nuestras preferencias.

Es una característica que quizás no sea imprescindible para todo el mundo, pero que aporta mucho valor a quienes quieren personalizar su teclado y no quedarse con una configuración cerrada.

Además, el fabricante incluye cuatro switches de repuesto.

Después de varias horas de uso, una de las cosas que más apreciamos es precisamente esa combinación entre suavidad y consistencia de las pulsaciones. No es un teclado que se sienta simplemente como un accesorio gaming con iluminación RGB: la experiencia mecánica tiene verdadero protagonismo.

 

Y aquí aparece uno de nuestros detalles favoritos: la estructura Gasket

The G-Lab ha apostado por una estructura Gasket de cinco capas, una configuración que busca mejorar tanto la sensación al pulsar como el comportamiento acústico del teclado.

¿Por qué importa?

Porque cuando utilizamos un teclado mecánico durante muchas horas, no solo importa que las teclas respondan correctamente. También importa cómo se siente cada pulsación y cómo se transmite el sonido por toda la estructura.

La construcción del KEYZ ELITE 400 GW consigue transmitir una sensación bastante sólida y controlada.

No estamos ante un teclado que dé la impresión de estar formado simplemente por una carcasa y unas teclas. Hay una sensación de conjunto y de consistencia que se agradece especialmente cuando escribimos rápido o llevamos varias horas utilizándolo.

Las teclas PBT de doble inyección completan esta construcción y aportan además una buena perspectiva de durabilidad para un periférico que, por definición, va a recibir miles y miles de pulsaciones.

The G-Lab habla de hasta 80 millones de pulsaciones para sus switches, una cifra que refleja claramente la intención de construir un producto pensado para durar.

 

La libertad de no depender del cable

Uno de los grandes atractivos de este modelo está en su conectividad.

Tenemos tres posibilidades: 2,4 GHz, Bluetooth y USB-C.

Y lo mejor es que cada una tiene sentido dependiendo del momento.

Si estamos jugando y queremos una conexión rápida y estable, podemos recurrir a los 2,4 GHz. Si queremos utilizarlo con otro dispositivo de manera cómoda, tenemos Bluetooth. Y si preferimos utilizarlo conectado o necesitamos cargarlo, podemos recurrir al USB-C.

Esta flexibilidad convierte al teclado en un periférico mucho más versátil.

Además, la conexión de 2,4 GHz alcanza una frecuencia de refresco de 1000 Hz, una característica especialmente interesante para el público gaming, donde la rapidez de respuesta tiene mayor importancia.

Para un usuario que solamente busca escribir o trabajar, probablemente no sea la característica que más peso tenga en la decisión de compra. Para un jugador, en cambio, sí es un punto a tener en cuenta.

 

Una batería para olvidarnos de estar pendientes de ella

La libertad inalámbrica tendría poco sentido si tuviéramos que cargar el teclado constantemente.

El KEYZ ELITE 400 GW incorpora una batería de 4000 mAh y ofrece hasta 20 horas de autonomía con la retroiluminación activada y hasta 80 horas sin ella.

Como es lógico, la iluminación RGB tiene un impacto considerable en el consumo.

Aun así, disponer de una autonomía máxima de hasta 80 horas permite utilizar el teclado durante varios días sin necesidad de pensar continuamente en el cargador.

Y si necesitamos seguir utilizándolo mientras carga, siempre podemos recurrir al USB-C.

Es una de esas características que quizá no valoramos demasiado al principio, pero que terminamos agradeciendo cuando llevamos semanas utilizando un periférico inalámbrico.

 

RGB sí, pero con personalidad

Hablemos del apartado visual.

El RGB es prácticamente un elemento imprescindible en buena parte del ecosistema gaming actual, pero en el KEYZ ELITE 400 GW no se limita a iluminar las teclas.

Tenemos iluminación bajo las teclas y también en los laterales, creando un efecto mucho más completo alrededor del teclado.

La iluminación puede personalizarse y permite adaptar el aspecto del dispositivo a nuestro setup.

Y aunque evidentemente el RGB no mejora nuestras habilidades jugando, sí consigue algo importante: que el teclado forme parte visualmente del escritorio.

En un setup gaming, estos pequeños detalles terminan teniendo bastante peso.

 

Preparado para cuando la partida se pone seria

Aquí encontramos otra de las partes importantes de la propuesta.

El KEYZ ELITE 400 GW incorpora antighosting NKRO 100%, lo que permite registrar múltiples pulsaciones simultáneamente, además de macros 100% programables.

Esto resulta especialmente útil en juegos en los que necesitamos combinar diferentes teclas rápidamente.

Las macros, además, permiten adaptar determinadas funciones a nuestro estilo de juego y personalizar el teclado según nuestras necesidades.

No todo el mundo las utilizará de la misma manera, pero tenerlas disponibles amplía considerablemente las posibilidades del periférico.

Y todo esto se completa con los 1000 Hz, que refuerzan su orientación hacia el gaming competitivo y de respuesta rápida.

 

Un teclado que también piensa en quienes no están jugando

Una de las cosas que más nos han gustado durante la prueba es que el KEYZ ELITE 400 GW no desaparece cuando termina la partida.

De hecho, probablemente sea ahí donde más sentido cobra su propuesta.

El bloque numérico, la conectividad Bluetooth, la rueda multimedia y la comodidad de los switches hacen que sea perfectamente válido para trabajar.

La rueda multimedia merece una mención especial porque es uno de esos pequeños extras que empezamos utilizando de manera puntual y terminamos incorporando completamente a nuestra rutina.

Controlar el volumen de manera rápida sin tener que abandonar lo que estamos haciendo resulta tremendamente cómodo.

Es una característica sencilla, pero demuestra que el teclado no se ha diseñado pensando únicamente en las partidas.

 

Y si cambiamos de plataforma, también está preparado

Otro punto que suma versatilidad es su compatibilidad.

Podemos utilizarlo con Windows, Mac, PlayStation y Xbox.

Esto hace que tenga sentido para diferentes perfiles de usuario.

Puede estar conectado a nuestro ordenador de trabajo durante el día y formar parte de nuestro setup gaming por la tarde. También podemos utilizarlo con una consola compatible sin tener que comprar un teclado específico para cada plataforma.

Es precisamente esta capacidad de adaptarse a diferentes escenarios la que termina definiendo al KEYZ ELITE 400 GW.

Después de utilizarlo durante nuestra prueba, creemos que el mayor mérito de este teclado no está en una característica concreta.

Está en cómo encajan todas ellas.

Tenemos un formato 96% que mantiene el teclado numérico, switches lineales que ofrecen una pulsación agradable, posibilidad de cambiar los interruptores, construcción Gasket, teclas PBT, triple conectividad, batería de larga duración, RGB, macros, controles multimedia y compatibilidad con ordenador y consola.

Pero lo importante es que no tenemos la sensación de estar utilizando veinte funciones independientes.

El conjunto funciona.

Es un teclado que puede permanecer sobre nuestro escritorio durante todo el día y adaptarse a lo que estemos haciendo en cada momento.

Y eso, para nosotros, es mucho más interesante que tener simplemente una larga lista de especificaciones.

El The G-Lab KEYZ ELITE 400 GW nos parece una propuesta especialmente interesante para quienes buscan un teclado mecánico que no quiera limitarse a un único escenario.

Es un modelo claramente orientado al gaming, pero que sabe ofrecer argumentos suficientes para convertirse también en un teclado de uso diario.

Nos han convencido especialmente sus switches lineales prelubricados, la posibilidad de sustituirlos gracias al sistema hot-swappable, la construcción Gasket, el formato 96% y la triple conectividad.

También valoramos muy positivamente detalles como la rueda multimedia, la autonomía, las teclas PBT y la compatibilidad con diferentes plataformas.

Con un precio recomendado de 99,99 €, se presenta como una alternativa muy completa dentro de su categoría.

Y para Citeyoco, además, supone una primera toma de contacto con The G-Lab que nos deja muy buenas sensaciones.

Porque al final, una buena colaboración no consiste únicamente en recibir un producto y contar sus características. Consiste en probarlo, dedicarle tiempo y poder explicar al lector qué se siente realmente al utilizarlo.

Y el KEYZ ELITE 400 GW nos ha dejado claro que The G-Lab quiere jugar en una liga donde el equilibrio entre prestaciones, diseño y experiencia de uso importa tanto como la propia potencia del producto.

 

Lo que más nos ha gustado: la combinación de formato 96%, switches lineales hot-swappable, estructura Gasket, triple conectividad y la posibilidad de utilizarlo tanto para gaming como para trabajar.

Precio recomendado: 99,99 €