ESPECIAL: Ser LGTBIQ+ con más de 40 años

  • El actor Fernando Tejero y otras personas del colectivo LGTBIQ+ de más de 40 años se han sumado a la iniciativa ‘It’s never too late’ de LELO, la marca sueca de bienestar sexual, para contar en primera persona su experiencia y dificultades para vivir plenamente su sexualidad y animar a otras personas a dar el paso, abandonando el miedo y los prejuicios.

 

  • En España, 1 de cada 4 personas de entre 40 y 54 años de edad  aún no se atreve a vivir acorde a su orientación sexual, provocando en ellos cuadros de ansiedad y depresión. Además, el 39% de homosexuales mayores de 55 años ha llegado incluso a plantearse el suicidio, triplicando la tasa del resto de la población.

 

España es uno de los países con los porcentajes más altos de aceptación de la diversidad sexual, pero en pleno siglo XXI aún queda un largo camino por recorrer para que el colectivo LGTBIQ+ pueda expresar su condición sexual y vivir en plena libertad sin suponer una dificultad, algo que afecta especialmente a aquellas personas que actualmente tienen más de 40 años.

 

LELO, la reconocida marca sueca de bienestar sexual y juguetería erótica de lujo, ha querido poner voz a estas generaciones en el marco del Orgullo 2022 con la iniciativa ‘IT’S NEVER TOO LATE’, para visibilizar la libertad y diversidad sexual a partir de los 40. Y es que, aunque en todos los tramos de edad existen personas que aún no viven en plena condición de aceptación y libertad, especialmente las personas nacidas en España antes de los años 80 han sufrido -y sufren actualmente- aún más represión y dificultades debido al contexto y la mentalidad más conservadora de la época y de su propio entorno.

 

Los datos de la generación ‘silenciada’

Según la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), en España, el 24% del colectivo LGTBIQ+ de edades comprendidas entre los 40 años y 54 años esconde su orientación sexual y un 23% en el caso de los mayores de 55 años. El 27% de los mayores de 55 años no expresa normalmente muestras de afecto en público por miedo a ser amenazados o agredidos física o verbalmente. El 18% del colectivo LGTBIQ+ mayor de 55 años aún no ha contado a ningún familiar acerca de su orientación sexual -un 9% aún no se lo ha contado a nadie-, a pesar de que el 80% de ellos han sido conscientes de su homosexualidad, bisexualidad o transexualidad antes de los 24 años.

Las personas del colectivo LGTBIQ+ de más de 50 años también sufren más dificultades a la hora de relacionarse porque muchos de ellos no saben manejar con facilidad las redes sociales y además,  en los sitios de ambiente existe un prejuicio de “edadismo”. Esta situación provoca en muchos de ellos síntomas de depresión y ansiedad llegando a afectar a un 30% de los mayores de 55 años del colectivo -triplicando los datos del resto de la población-. Incluso un 39% de ellos han llegado a plantearse el suicidio. Estos datos reflejan la necesidad de un cambio crucial en la aceptación del colectivo en la sociedad.

‘It’s never too late’ by LELO: porque nunca es tarde para vivir en libertad

Por todos estos motivos, LELO ha querido reflejar en un vídeo testimonial, la realidad de cuatro personas mayores de 40 años pertenecientes al colectivo que se han abierto para contar sus experiencias vitales en relación a su orientación sexual, donde se evidencia claramente las dificultades que todavía sufren a día de hoy.  El actor Fernando Tejero, uno de los participantes en IT’S NEVER TOO LATE,  ha confesado: “llegué a plantearme ocultar mi orientación sexual toda la vida, e incluso casarme con una mujer y tener hijos porque no me aceptaba (…) Parte de mi familia e incluso algunos conocidos me aceptaron por ser una persona conocida”.

Junto a Tejero, otros de los participantes de la iniciativa explican cómo ellos y muchas otras  personas se han visto forzadas a reprimir su sexualidad durante gran parte de su vida, por el miedo a ser rechazados o marginados por su propia familia, por sus amigos o en su entorno laboral.

Fernando Tejero ha compartido todo lo que ha tenido que soportar por la homofobia: “He sufrido bullying en el colegio por ser homosexual y tener “pluma”. Incluso mis hermanos me llamaban “marica”.  A día de hoy, según qué situación tartamudeo como consecuencia del bullying que sufrí. De hecho, hoy tengo la voz grave porque llegué hasta el punto de fingirla para quitarme la voz afeminada que tenía. (…) En redes sociales la gente me comentaba que “se les había caído un mito”, únicamente por ser homesexual. He sufrido depresión y uno de los motivos fue este, es muy difícil estar ocultando y fingiendo ser alguien que no eres. (…) He tenido que reprimirme como persona. He dejado de tener relaciones sexuales con ciertas personas porque negaba mi propia homosexualidad (…) Esperaba un milagro para dejar de ser como soy, pensaba que estaba haciendo algo mal y que me iban a juzgar eternamente, hasta que finalmente me dejó de importar la opinión de la gente y me acepté a mi mismo”, afirma.

 

“No es en absoluto de extrañar que algunas personas de la generación de Fernando Tejero hayan pensado en ocultar su orientación sexual -e incluso reprimirla- ya que todavía arrastran los terribles prejuicios y estigmas que existían antes de 1990, año en el que la OMS decidió eliminar, por fin, la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Para hombres y mujeres de más de 40 y 50 años es muy complicado reconocer su auténtica orientación porque muchos ya han hecho su vida (o han renunciado a ella) y sienten que es impensable confesar que han estado “fingiendo” más de la mitad de su vida. Piensan más en la reacción de su entorno que en ellos mismos. En resumen, se abstienen de vivir en lugar de vivir sin abstenerse. No es tanto así en el caso de las nuevas generaciones.”, explica Valérie Tasso, sexóloga y embajadora de LELO en España.

 

Iniciativas como la de LELO, ayudan a visibilizar mediante testimonios reales las dificultades que han padecido las personas mayores de 40 años para vivir su sexualidad y también para animar a aquellos que aún no lo hagan a que vivan en libertad: “It’s never too late”. A pesar de que día a día se lucha para solventar estas situaciones, aún queda mucho por avanzar. Aunque estos datos son preocupantes, desde LELO quieren recalcar que “España es uno de los países con los porcentajes más altos de aceptación de la diversidad sexual y protección de los derechos de la comunidad LGTBQ+”.

Paso a paso, gracias a la lucha activa del colectivo durante décadas, las nuevas generaciones pueden expresarse y vivir su sexualidad con mayor libertad. Es por eso que el Orgullo en España es tan relevante y especial, siendo un acontecimiento imprescindible para celebrar, normalizar y visibilizar la diversidad sexual.